Y si no salía, entonces que hacía?
Leía. leía muchísimo. Y releía todo lo que tenía.
Cuando era más chica tenía un montón de libros de la colección Billiken, de la colección Iridium y de la colección Robin Hood. Libros para chicos. Y como ya dije antes, me acuerdo más de cosas que leí que de cosas que me pasaron.
Louisa May Alcott me encantaba. Leí los 4 libros de Mujercitas ("Mujercitas", "Las Mujercitas se Casan" o "Señoritas", "Hombrecitos" y había otro más) donde por supuesto me identificaba con Jo, poco femenina y queriendo llevarse el mundo por delante.
También "8 primos" y su continuación, que me encantó. Leí Heidi y otro de Juana Spyri poco conocido, "Jack y Jill", que no me gustó, demasiado espiritual.
Los clásicos adaptados: La Cabaña del Tio Tom, Robin Hood, Robinson Crusoe, cuentos de Oscar Wilde, "100 Poesías para Niños".
Cuando tenía 12 años y estaba enloquecida con el viaje a la luna me regalaron un libro "Los Hollister en una aventura espacial" que lo único que tenía de espacial era que estaban en Cabo Kennedy y salía un cohete cada 5 minutos.
Un libro con cuentos clásicos donde recuerdo un par de menciones antisemitas.
De la colección Iridium, "Tres Niñas y un Secreto", otro clásico donde tres nenas de 12 años juegan a la mamá con un bebé de verdad.
Otros libros de la colección Iridium que me gustaron mucho fueron los de
"Luc y Martina", que eran dos chicos que resolvían misterios, prefacio a
mi gusto por Agatha Christie.

No hay comentarios:
Publicar un comentario